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El Quemao Class presentado por Billabong, considerado el mejor de su historia, con el pueblo
de La Santa y la isla de Lanzarote que se desvivió con los competidores llegados de todas partes
del mundo, como si de una familia se tratase de principio a fin y con olas que serán recordadas
por muchos años. El nivel de los deportistas incrementaba manga tras manga, hubo momentos
de tensión, pero sobre todo lo que tuvimos fue espectáculo histórico.

Lo llamativo de este evento es sin duda la ola, pero lo singular es su entorno natural, que luce como gradas naturales, donde el público se alza por encima de los surfistas y se pueden escuchar
los gritos de emoción como si de un estadio de fútbol se tratase.

El cuarto puesto fue para Pierre Louis Costes (Francia), el tercer puesto para Alex Uranga (País Vasco), segundo puesto concluyó el único canario en la final, Aitor Ojeda y el campeón el francés Amaury Lavernhe.

Amaury Lavernhe también consiguió llevarse el premio a la mejor ola con otros 10 puntos.

Lavernhe, no es nuevo en el Quemao, coronándose por tercera vez campeón de la mítica ola de
La Santa. Para él, ha sido un campeonato excepcional, no solo por el triunfo, sino el compartir
con los surfistas las mismas olas y el calor de la gente, sin duda lo hace diferente porque el
público disfruta de ambas modalidades con la misma intensidad. El bodyboarder francés relata
que es su tipo de ola y afirma “para mi es de las mejores olas que yo he competido” y agradece
a la “madre naturaleza” que el tiempo de espera valiera la pena. Amaury, siente mucho cariño
por el pueblo de Tinajo, comparte amistades desde hace muchos años en Lanzarote.